04 octubre, 2026

4 de octubre de 2026 (Mateo 21, 33-43)

Mateo 21, 33-43 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron. Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?'' Ellos le respondieron: "Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo". Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable? Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos''.

Obras son amores y no buenas razones. Las acciones del bueno se conocen y nacen desde el interior, pero también las malas obras nacen en el corazón. Del interior del corazón habla la boca y actúan las manos.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

03 octubre, 2026

3 de octubre de 2026 (Lucas 10, 17-24)

Lucas 10, 17-24 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

QCD? Señor, hoy te pedimos que con cada una de nuestras acciones y apostalados, nuestros nombres estén inscritos en el cielo QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

02 octubre, 2026

Hacernos pequeños

Mateo 18, 1-5. 10 — lectura del día en Vatican News

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: ""¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?"" Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: ""Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo''.

QCD? Señor darnos la gracia de ser pequeños como niños, para así hacernos grandes en el reino de los cielos. Señor te pedimos para que nuestros ángeles que están frente a ti, intercedan y nos orienten amén. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

30 septiembre, 2026

30 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 57-62)

Lucas 9, 57-62 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: "Te seguiré a donde quiera que vayas". Jesús le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza". A otro, Jesús le dijo: "Sígueme". Pero él le respondió: "Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre". Jesús le replicó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios". Otro le dijo: "Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia". Jesús le contestó: "El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

El evangelista nos presenta hoy a tres personajes ―tres casos de vocación, podríamos decir― que ponen de relieve lo que se pide a quien quiere seguir a Jesús hasta el final, totalmente. El primer personaje le promete: «Te seguiré adondequiera que vayas» (v. 57). ¡Generoso! Pero Jesús responde que el Hijo del Hombre, a diferencia de los zorros que tienen guaridas y los pájaros que tienen nidos, «no tiene donde reclinar la cabeza» (…) Así, Jesús nos indica a nosotros, sus discípulos, que nuestra misión en el mundo no puede ser estática, sino que es itinerante. (…)

El segundo personaje con el que Jesús se encuentra recibe la llamada directamente de Él, pero responde: «Señor, déjame que vaya primero a enterrar a mi padre» (…) Jesús contesta: «Deja que los muertos entierren a sus muertos» (v. 60). Con estas palabras, deliberadamente provocadoras, tiene la intención de reafirmar la primacía del seguimiento y la proclamación del Reino de Dios, incluso por encima de las realidades más importantes, como la familia. (…)

Tres personajes, uno se auto invito, el otro fue invitado por Jesús y el tercero que dijo que iba a ir estaba muy ocupado. Ninguno de los tres parece haber cumplido. Estaban con Jesús pero ¿siguieron con Él? No lo sabemos porque no conocemos sus nombres. A lo mejor si cumplieron con lo que prometieron, o a lo mejor son una única persona. El caso es que lo importate aquí no era el destino sino el camino.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

29 septiembre, 2026

Un cristiano de verdad

Juan 1, 47-51 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

QCD? Hoy en la fiesta de los santos Ángeles custodios, le pedimos al Señor que nos envíe su protección y que pueda decir como a Natanael he ahí a un cristiano de verdad.

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

Ser Pequeño

Juan 1, 47-51 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

QCD? Hoy te pido Señor que me regale la gracia de ser pequeño y humilde en este mundo, para ser grande en el reino de los cielos. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

28 septiembre, 2026

Ser Pequeño

Lucas 9, 46-50 — lectura del día en Vatican News

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande". Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

Jesús después de haber hablado de la primacía del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jesús son más fuertes que las palabras que usa. Y ¿cuál es el gesto? Toma un niño y lo coloca en medio de los discípulos, en el centro, en el lugar más importante (cf. v. 36). El niño, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la pequeñez. Porque los pequeños, como los niños, dependen de los demás, de los adultos, necesitan recibir. Jesús abraza a ese niño y dice que quien recibe a un pequeño, a un niño, lo recibe a Él (cf. v. 37). Esto es, en primer lugar, a quién servir: a los que necesitan recibir y no tienen nada que devolver. (…) Acogiendo a los que están en los márgenes, desatendidos, acogemos a Jesús, porque Él está ahí. Y en un pequeño, en un pobre al que servimos, también nosotros recibimos el tierno abrazo de Dios.

QCD? Hoy te pido Señor que me regale la gracia de ser pequeño y humilde en este mundo, para ser grande en el reino de los cielos. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

28 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 46-50)

Lucas 9, 46-50 — lectura del día en Vatican News

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande". Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

Jesús después de haber hablado de la primacía del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jesús son más fuertes que las palabras que usa. Y ¿cuál es el gesto? Toma un niño y lo coloca en medio de los discípulos, en el centro, en el lugar más importante (cf. v. 36). El niño, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la pequeñez. Porque los pequeños, como los niños, dependen de los demás, de los adultos, necesitan recibir. Jesús abraza a ese niño y dice que quien recibe a un pequeño, a un niño, lo recibe a Él (cf. v. 37). Esto es, en primer lugar, a quién servir: a los que necesitan recibir y no tienen nada que devolver. (…) Acogiendo a los que están en los márgenes, desatendidos, acogemos a Jesús, porque Él está ahí. Y en un pequeño, en un pobre al que servimos, también nosotros recibimos el tierno abrazo de Dios.

En el capítulo anterior Jesús había anunciado a sus discípulos que iba a sufrir y ser entregado en la cruz, pero unos versículos después los discípulos estaban discutiendo quien era el más grande. Ante el misterio más sublime de la salvación humana los seguidores directos del Hijo de Dios discutían quien era el mejor. Es como cuando un padre está en el lecho de muerte y sus hijos al rededor discuten quien recibirá la herencia...

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

27 septiembre, 2026

27 de septiembre de 2026 (Mateo 21, 28-32)

Mateo 21, 28-32 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron: "El segundo". Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él''.

Las obras son las que hablan de alguien, no la fama, el puesto o las buenas razones.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

26 septiembre, 2026

Aceptar los designios del Señor

Lucas 9, 43-45 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.

Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

QCD? Que el Señor hoy nos dé la gracia de tener mucha sabiduría, para poder vivir nuestra juventud, para tener una buena vejez, y poder llegar al cielo; y también que nos dé sabiduría para entender cada una de las palabras y enseñanzas del Señor, así nos parezcan duras. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

25 septiembre, 2026

25 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 18-22)

Lucas 9, 18-22 — lectura del día en Vatican News

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado". Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

QCD? Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar!; tiempo para la guerra y tiempo para la paz; Que el Señor nos dé la gracia de reconocerlo como El Mesías, El Hijo de Dios.

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

25 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 18-22)

Lucas 9, 18-22 — lectura del día en Vatican News

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado". Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

Jesús gozaba de fama por todos lados algunos decían que era un profeta resucitado. Otros, seguramente, decían que era un charlatán o un fraude. Pedro lo reconoció como el Mesías de Dios y Jesús lo confirma.
Me llama la atención que los ancianos, los escribas y los sacerdotes no lograron verlo como Mesías. Ellos eran los más estudiados, los más poderosos, los líderes religiosos y los experimentados. ¿Como es eso posible? No fue por falta de milagros, curaciones, enseñanzas ni por falta de pruebas. No lo vieron como Mesías porque...

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

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