06 septiembre, 2026

6 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 15-20)

Mateo 18, 15-20lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

¿No se puede no decir nada al hermano? No es suficiente con intentar tratar con amor y ser testimonio. ¡No! Hoy nos invitas a corregir y das el método para ser asertivo, pero también para respetar la libertad de la otra persona. Señor, dame la gracia de hacerlo sin juzgar a mi prójimo, solo por buscar el bien. Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

6 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 15-20)

Mateo 18, 15-20lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

QCD? El "AMOR Y LA CARIDAD" Por encima de las prescripciónes religiosas. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

Mateo tenía afán cuando escribió esto

Mateo 18, 15-20lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

Mateo 18, 15-20

Para mí este es un evangelio muy complicado. Se dicen muchas cosas en muy poco espacio. Corrección fraterna + atar y desatar cosas en el cielo + peticiones comunitarias que no serán negadas + presencia divina si hay comunidad. Todo en un solo párrafo 🤯. Es como un combo ultra agrandado con papas 🍟 🍔 🍵 🍦.
¿Por que el evangelista Mateo puso todo junto si cada tema le daba para escribir un capítulo entero?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

05 septiembre, 2026

5 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 1-5)

Lucas 6, 1-5lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: «¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?»

Jesús les respondió: «¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres».

Y añadió: «El Hijo del hombre también es dueño del sábado».

«El Hijo del hombre también es dueño del sábado» Pero no era el dueño del corazón de unos fariseos, los cuales quisieron cuestionar a los discípulos de Jesús que actuaban espontáneamente y que Jesús les dejaba comer de aquellos sembrados.

Más que centrarme en la actitud de los fariseos (que también he llegado a caer), me agrada como la pregunta era para todos, pero Jesús sale en la defensa de sus discípulos y que ellos se mostraban tal y como eran, aun con sus necesidades humanas como comer. Solo quiero Señor tener la amistad y confianza contigo, dejar que guíes mis pasos y mi vida. Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

Unas veces sí, y otras veces también vs tan poco (o tampoco)

Lucas 6, 1-5lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: «¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?»

Jesús les respondió: «¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres».

Y añadió: «El Hijo del hombre también es dueño del sábado».

Muchas veces el que seamos disruptivos implica un razonamiento trancendente, otras no.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

Jesús no se detiene por bobadas

Lucas 6, 1-5lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: «¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?»

Jesús les respondió: «¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres».

Y añadió: «El Hijo del hombre también es dueño del sábado».

Lucas 6, 1-5

Alguna vez escuche esta frase: "la ley no sirve para nada, el malo no la cumple y el bueno no la necesita".
La ley es como una cerca, que evita cruzar ciertos límites. Pero no son los límites lo importante sino preservar la vida.
Jesús rompe el molde, no cumple la ley al pie de la letra porque la vida cristiana no se trata de seguir un guión específico de normas legales. ¿En serio? Sí, en serio. Por eso el hambre de su grupo de discípulos estuvo por encima de la norma de no trabajar en sábado. ¿Hambre por encima de la norma? ¿Qué le costaba cumplirla? Nada, pero aún así no la cumplieron.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

04 septiembre, 2026

Diferente tiempo, mismas mafias

Lucas 5, 33-39lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: «¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?»

Jesús les contestó: «¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán».

Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: “El añejo es mejor”».

Jesús hablaba con autoridad y hacia milagros por todas partes. Daba limosna con sus discípulos y ayudaban a los pobres. Los enfermos se sanaban y la gente los seguía. Sin embargo, los fariseos no se terminaban de convencer porque Jesús y su combo no oraban ni ayunaban como ellos. Es como cuando en política un gobernante no convence a los opositores por sus obras y buena gestión sino porque no piensa y habla como ellos.
Pobre Jesús, debió ser muy frustrante. ¿Entonces, que querían los fariseos? Solo mantener el control. ¡Qué importa el pueblo de Dios! para ellos lo importante era ser los jefes de la mafia religiosa y política que habían creado y no soltar el poder.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

4 de septiembre de 2026 (Lucas 5, 33-39)

Lucas 5, 33-39lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: «¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?»

Jesús les contestó: «¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán».

Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: “El añejo es mejor”».

QCD? El Señor hoy nos invita al ayuno para reparar por nuestros pecados y los de la humanidad; monseñor Munilla dice que el dicho A Odres nuevos vino nuevo, se puede referir también a las nuevas formas de evangelización, que debemos de adoptar para los nuevos tiempos; y yo diría que lo viejo es el pecado y lo nuevo es Cristo. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

03 septiembre, 2026

3 de septiembre de 2026 (Lucas 5, 1-11)

Lucas 5, 1-11lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

“Pero, confiado en tu palabra echaré las redes”

Pedro confía en ti aunque sabía más de pesca que Tú. Danos Señor tus ojos para poder peces donde nosotros solo vemos agua, para poder verte a Ti, donde pareciera que te escondes, danos la fe y la humildad de Pedro y de María, las virtudes que alcanzan los milagros.
Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

3 de septiembre de 2026 (Lucas 5, 1-11)

Lucas 5, 1-11lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

Rema Mar adentro, cuando somos generosos con el Señor él no se deja ganar con su gran generosidad, nos regala muchos dones. No tengais miedo, rema Mar adentro!!!

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

Tercos, pero dóciles al llamado

Lucas 5, 1-11lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

Esto de que Simón obedece la instrucción de Jesús, sabiendo él, Simón, que puede ser absurdo, sin sentido y una tontería mayúscula, abandona su propio criterio y se acoge a la palabra, al Logos de Jesús, sin dilación. ¡Oh, sorpresa la que le da al verse desbordado, tanto él como la barca, llena de peces!

Es propio del hombre ser necio, cual Simón, pero también es propio del hombre santo saber, por mero acto cognitivo o iluminación del Paráclito, cuándo es menester acallar la voz humana para dar paso a la divina.

Solo en la medida en que nos dejemos guiar por aquella vocecilla, afinada en el y por el acto de la oración, en cualquiera de sus formas, solo en esa misma medida seremos llenos, medio llenos.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

3 de septiembre de 2026 (Lucas 5, 1-11)

Lucas 5, 1-11lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.

Pedro y los demás pescadores tuvieron una noche difícil. No habia nada que pudieran hacer para pescar, lo intentaro toda la noche. Pedro ya había visto a su suegra ser curada por Jesús de la fiebre y ya había escuchado sus palabras durante días.
El pasaje de la barca no es un hecho aislado, es algo que se venía construyendo desde hace días. Lanzar las redes de nuevo, en un horario en el que no se pesca, fue un acto de fe muy grande. Y ese acto de fe cambió todo para Pedro, Santiago y Juan. Ellos no siguieron a Jesús porque vieron las redes llenas, sino que confirmaron lo que ya habían escuchado y sentido por dentro. No fueron los peces los que los movieron a seguir a Jesús, sino que fue su palabra durante días y las obras que vieron hacer en los demás y que en esta ocasión vivieron en carne propia.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

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