15 octubre, 2026

Ayudar a los demás

Lucas 11, 47-54 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: “¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.

Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.

¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso’’.

Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.

QCD? Señor, nos has dado mucho y muchos dones, que los podamos aprovechar y dar a las demás personas buscando siempre la salvación de las almas. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

14 octubre, 2026

Coherencia.

Lucas 11, 42-46 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”

Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: “Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”. Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!”

QCD? Señor regálanos la gracia como dicen la primer lectura, estar guiados por el Espíritu, para así poder hacer siempre su voluntad y ser coherentes. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

12 octubre, 2026

12 de octubre de 2026 (Lucas 11, 29-32)

Lucas 11, 29-32 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás’’.

QCD? Señor que seamos dóciles a tus palabras, y enseñanzas; que solo nos baste la lectura y meditación de un Evangelio, para saber que tú eres Dios.

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

11 octubre, 2026

11 de octubre de 2026 (Mateo 22, 1-10)

Mateo 22, 1-10 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.

El reino de Dios no es para unos, sino para todos los que quieran hacer parte de él. No es la condición, la raza, la religión, política o creencias las que determinan quienes hacen parte de ese reinado. La mesa está servida, la invitación está lista, el banquete está preparado.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

09 octubre, 2026

9 de octubre de 2026 (Lucas 11, 15-26)

Lucas 11, 15-26 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: ‘’Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.

El remedio puede ser peor que la enfermedad si no es el remedio adecuado y no se tiene la disposición correcta. Algunos remedios quitan los efectos pero no las causas, y la enfermedad vuelve con más fuerza hasta que el remedio pierde toda su eficacia.
Jesús no es el remedio contra los efectos sino el remedio que cura las causas.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

08 octubre, 2026

Pedir con Fe

Lucas 11, 5-13 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.

Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?

Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?’’

QCD? Hoy le pido al Señor que nos regale la confianza para clamarle con fe, pero que no se haga mi voluntad, sino la suya. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

8 de octubre de 2026 (Lucas 11, 5-13)

Lucas 11, 5-13 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.

Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?

Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?’’

Este evangelio es una invitación a la confianza. Pedir es confiar en que se recibirá algo bueno, porque a quien se le pide es al bueno que sabe dar cosas buenas. Pero este pasaje habla más de la bondad del que provee que del merecimiento del que pide. Es una invitación a la confianza en Dios, porque "si ustedes que son malos saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el padre celestial dará su Espíritu Santo a quienes se lo pidan? " aquí no se habla de beiene materiales, se habla de Espíritu Santo.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

06 octubre, 2026

Escoge la mejor parte

Lucas 10, 38-42 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.

El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.

QCD? Hoy Señor ayúdanos a escoger la mejor parte, que podamos encontrar el punto medio entre el hacer y el orar, pero que por sobre todo, te podemos contemplar. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

6 de octubre de 2026 (Lucas 10, 38-42)

Lucas 10, 38-42 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.

El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.

Marta fue la que invitó a Jesús. Y fue la que se pasó atendiendo las visitas y al ver que su hermana no la ayudaba le puso la queja a Jesús, pero oh sorpresa... Marta quería quedar como una excelente anfitriona, quería escuchar el reconocimiento de todos por el servicio, la comida y la atención, y seguro así fue. Pero se quedó con eso, con el reconocimiento. En cambio su hermana, que no la ayudó se quedó con las palabras y enseñanzas del maestro, aunque no tuviera ningún reconocimiento. Se quedó con la mejor parte.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

05 octubre, 2026

Shemá Isarael

Lucas 10, 25-37 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.

QCD? Señor que hoy y siempre podamos practicar el "Shemá Israel" es la plegaria más sagrada y la declaración de fe fundamental del judaísmo, la cual puedes leer y aprender a fondo en la guía del Portal Jabad.
Texto y Traducción
• Texto en hebreo: שְׁמַע יִשְׂרָאֵל ה' אֱלֹהֵינוּ ה' אֶחָד
• Fonética: Shemá Israel, Adonai Elohéinu, Adonái Ejád.
• Traducción: «Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor es uno»

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

5 de octubre de 2026 (Lucas 10, 25-37)

Lucas 10, 25-37 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.

Increíble. El misterio más grande de la humanidad, el secreto de la vida eterna está aquí. Tan simple y sencillo que pasa desapercibido entre los sabios y poderosos.
Amar a Dios y al prójimo...

Escrito por Gabriel Lopez — enviado desde lecturadivina.com

04 octubre, 2026

4 de octubre de 2026 (Mateo 21, 33-43)

Mateo 21, 33-43 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron. Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?'' Ellos le respondieron: "Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo". Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable? Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos''.

Obras son amores y no buenas razones. Las acciones del bueno se conocen y nacen desde el interior, pero también las malas obras nacen en el corazón. Del interior del corazón habla la boca y actúan las manos.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

03 octubre, 2026

3 de octubre de 2026 (Lucas 10, 17-24)

Lucas 10, 17-24 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

QCD? Señor, hoy te pedimos que con cada una de nuestras acciones y apostalados, nuestros nombres estén inscritos en el cielo QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

02 octubre, 2026

Hacernos pequeños

Mateo 18, 1-5. 10 — lectura del día en Vatican News

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: ""¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?"" Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: ""Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo''.

QCD? Señor darnos la gracia de ser pequeños como niños, para así hacernos grandes en el reino de los cielos. Señor te pedimos para que nuestros ángeles que están frente a ti, intercedan y nos orienten amén. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

30 septiembre, 2026

30 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 57-62)

Lucas 9, 57-62 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: "Te seguiré a donde quiera que vayas". Jesús le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza". A otro, Jesús le dijo: "Sígueme". Pero él le respondió: "Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre". Jesús le replicó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios". Otro le dijo: "Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia". Jesús le contestó: "El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

El evangelista nos presenta hoy a tres personajes ―tres casos de vocación, podríamos decir― que ponen de relieve lo que se pide a quien quiere seguir a Jesús hasta el final, totalmente. El primer personaje le promete: «Te seguiré adondequiera que vayas» (v. 57). ¡Generoso! Pero Jesús responde que el Hijo del Hombre, a diferencia de los zorros que tienen guaridas y los pájaros que tienen nidos, «no tiene donde reclinar la cabeza» (…) Así, Jesús nos indica a nosotros, sus discípulos, que nuestra misión en el mundo no puede ser estática, sino que es itinerante. (…)

El segundo personaje con el que Jesús se encuentra recibe la llamada directamente de Él, pero responde: «Señor, déjame que vaya primero a enterrar a mi padre» (…) Jesús contesta: «Deja que los muertos entierren a sus muertos» (v. 60). Con estas palabras, deliberadamente provocadoras, tiene la intención de reafirmar la primacía del seguimiento y la proclamación del Reino de Dios, incluso por encima de las realidades más importantes, como la familia. (…)

Tres personajes, uno se auto invito, el otro fue invitado por Jesús y el tercero que dijo que iba a ir estaba muy ocupado. Ninguno de los tres parece haber cumplido. Estaban con Jesús pero ¿siguieron con Él? No lo sabemos porque no conocemos sus nombres. A lo mejor si cumplieron con lo que prometieron, o a lo mejor son una única persona. El caso es que lo importate aquí no era el destino sino el camino.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

29 septiembre, 2026

Un cristiano de verdad

Juan 1, 47-51 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

QCD? Hoy en la fiesta de los santos Ángeles custodios, le pedimos al Señor que nos envíe su protección y que pueda decir como a Natanael he ahí a un cristiano de verdad.

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

Ser Pequeño

Juan 1, 47-51 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

QCD? Hoy te pido Señor que me regale la gracia de ser pequeño y humilde en este mundo, para ser grande en el reino de los cielos. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

28 septiembre, 2026

Ser Pequeño

Lucas 9, 46-50 — lectura del día en Vatican News

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande". Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

Jesús después de haber hablado de la primacía del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jesús son más fuertes que las palabras que usa. Y ¿cuál es el gesto? Toma un niño y lo coloca en medio de los discípulos, en el centro, en el lugar más importante (cf. v. 36). El niño, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la pequeñez. Porque los pequeños, como los niños, dependen de los demás, de los adultos, necesitan recibir. Jesús abraza a ese niño y dice que quien recibe a un pequeño, a un niño, lo recibe a Él (cf. v. 37). Esto es, en primer lugar, a quién servir: a los que necesitan recibir y no tienen nada que devolver. (…) Acogiendo a los que están en los márgenes, desatendidos, acogemos a Jesús, porque Él está ahí. Y en un pequeño, en un pobre al que servimos, también nosotros recibimos el tierno abrazo de Dios.

QCD? Hoy te pido Señor que me regale la gracia de ser pequeño y humilde en este mundo, para ser grande en el reino de los cielos. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

28 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 46-50)

Lucas 9, 46-50 — lectura del día en Vatican News

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande". Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

Jesús después de haber hablado de la primacía del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jesús son más fuertes que las palabras que usa. Y ¿cuál es el gesto? Toma un niño y lo coloca en medio de los discípulos, en el centro, en el lugar más importante (cf. v. 36). El niño, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la pequeñez. Porque los pequeños, como los niños, dependen de los demás, de los adultos, necesitan recibir. Jesús abraza a ese niño y dice que quien recibe a un pequeño, a un niño, lo recibe a Él (cf. v. 37). Esto es, en primer lugar, a quién servir: a los que necesitan recibir y no tienen nada que devolver. (…) Acogiendo a los que están en los márgenes, desatendidos, acogemos a Jesús, porque Él está ahí. Y en un pequeño, en un pobre al que servimos, también nosotros recibimos el tierno abrazo de Dios.

En el capítulo anterior Jesús había anunciado a sus discípulos que iba a sufrir y ser entregado en la cruz, pero unos versículos después los discípulos estaban discutiendo quien era el más grande. Ante el misterio más sublime de la salvación humana los seguidores directos del Hijo de Dios discutían quien era el mejor. Es como cuando un padre está en el lecho de muerte y sus hijos al rededor discuten quien recibirá la herencia...

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

27 septiembre, 2026

27 de septiembre de 2026 (Mateo 21, 28-32)

Mateo 21, 28-32 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron: "El segundo". Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él''.

Las obras son las que hablan de alguien, no la fama, el puesto o las buenas razones.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

26 septiembre, 2026

Aceptar los designios del Señor

Lucas 9, 43-45 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.

Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

QCD? Que el Señor hoy nos dé la gracia de tener mucha sabiduría, para poder vivir nuestra juventud, para tener una buena vejez, y poder llegar al cielo; y también que nos dé sabiduría para entender cada una de las palabras y enseñanzas del Señor, así nos parezcan duras. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

25 septiembre, 2026

25 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 18-22)

Lucas 9, 18-22 — lectura del día en Vatican News

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado". Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

QCD? Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar!; tiempo para la guerra y tiempo para la paz; Que el Señor nos dé la gracia de reconocerlo como El Mesías, El Hijo de Dios.

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

25 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 18-22)

Lucas 9, 18-22 — lectura del día en Vatican News

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado". Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

Jesús gozaba de fama por todos lados algunos decían que era un profeta resucitado. Otros, seguramente, decían que era un charlatán o un fraude. Pedro lo reconoció como el Mesías de Dios y Jesús lo confirma.
Me llama la atención que los ancianos, los escribas y los sacerdotes no lograron verlo como Mesías. Ellos eran los más estudiados, los más poderosos, los líderes religiosos y los experimentados. ¿Como es eso posible? No fue por falta de milagros, curaciones, enseñanzas ni por falta de pruebas. No lo vieron como Mesías porque...

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

24 septiembre, 2026

La búsqueda de Dios

Lucas 9, 7-9 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?” Y tenía curiosidad de ver a Jesús.

QCD? Estoy leyendo el libro fuego que encienden otros fuegos de San Alberto Hurtado y habla de cómo es de bonita la búsqueda de Dios . Y es lo que le pasa hoy a Herodes, escucha hablar de El y siente inquietud por conocerlo. Hoy le pedimos al Señor que siembre en nuestro corazón esas ganas de conocerlo todos los días más y profundizar en su conocimiento. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

24 de septiembre de 2026 (Lucas 9, 7-9)

Lucas 9, 7-9 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?” Y tenía curiosidad de ver a Jesús.

La fama de Jesús era tal que hasta Herodes había escuchado de él. No hablamos de cualquiera. ¿Tanto revuelo había creado?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

22 septiembre, 2026

22 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 19-21)

Lucas 8, 19-21 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

«Jesús seguía hablando a la gente» y amándola, hasta tal punto que define a «esa multitud inmensa “mi madre y mis hermanos”». Los familiares de Jesús son, pues, «los que escuchan la palabra de Dios» y «la ponen en práctica». Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Así de simple. (…) Y esto se produce «cada vez que abrimos el Evangelio y leemos un pasaje y nos preguntamos: “¿Dios me habla con esto, me dice algo a mí? Y si me dice algo, ¿qué me dice?”».

¡Cuán difícil es aplicar al pie de la letra la Palabra de Dios por nuestras propias fuerzas y a la brida de nuestra carne! Tan solo pido que podamos cada día parecernos más a Cristo, para que podamos ser incluidos entre los suyos, su familia.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

22 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 19-21)

Lucas 8, 19-21 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

«Jesús seguía hablando a la gente» y amándola, hasta tal punto que define a «esa multitud inmensa “mi madre y mis hermanos”». Los familiares de Jesús son, pues, «los que escuchan la palabra de Dios» y «la ponen en práctica». Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Así de simple. (…) Y esto se produce «cada vez que abrimos el Evangelio y leemos un pasaje y nos preguntamos: “¿Dios me habla con esto, me dice algo a mí? Y si me dice algo, ¿qué me dice?”».

QCD? Me parece muy bonito lo que nos dice Jesús si acogemos la palabra de Dios y la ponemos en práctica seremos como su madre y sus hermanos. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

22 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 19-21)

Lucas 8, 19-21 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

«Jesús seguía hablando a la gente» y amándola, hasta tal punto que define a «esa multitud inmensa “mi madre y mis hermanos”». Los familiares de Jesús son, pues, «los que escuchan la palabra de Dios» y «la ponen en práctica». Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Así de simple. (…) Y esto se produce «cada vez que abrimos el Evangelio y leemos un pasaje y nos preguntamos: “¿Dios me habla con esto, me dice algo a mí? Y si me dice algo, ¿qué me dice?”».

Escuchar y poner en práctica la palabra de Dios... Eso suena bien, pero ¿qué es y cómo se vive? Suena fácil pero, ¿qué debo poner en práctica? Son tantas las cosas que uno escucha, pero ¿son palabra de Dios? Seguir una religión es hasta fácil, cumplir sus normas y preceptos es fácil, pero ¿es eso de lo que habla Jesús?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

21 septiembre, 2026

21 de septiembre de 2026 (Mateo 9, 9-13)

Mateo 9, 9-13 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

Solo espero, cada día, dejar la maña de murmurar o hablar mal de otro, así sea verdad. Que Dios nos conceda el don del santo silencio.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

21 de septiembre de 2026 (Mateo 9, 9-13)

Mateo 9, 9-13 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

Menos mal Jesús se rodeó de discípulos imperfectos y llenos de problemas. Si aun así hay tanto elitistismo, ¿pcómo sería si se hubiera rodeado de santos? El pecado es el insumo para la misericordia.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

20 septiembre, 2026

Dios siempre Paga.

Mateo 20, 1-16 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo. Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'. Al atardecer, el dueño de la viña dijo a su administrador: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno. Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'. Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?' De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos''.

QCD? Impresionante como Dios nos busca en todo momento; hoy le pido la gracia, para poder escucharlo en el primer llamado. El es tan hermoso, que para todos siempre tiene la misma paga. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

19 septiembre, 2026

19 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 4-15)

Lucas 8, 4-15 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:

“Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno”. Dicho esto, exclamó: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!”

Entonces le preguntaron los discípulos: “¿Qué significa esta parábola?” Y él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia’’.

La semilla es la Palabra de Dios, nosotros somos el terreno, pero ¿cuáles son los frutos? ¿El terreno pedregoso no podrá ser nunca Tierra fértil? ¿Acaso un montón de piedras con algo de basura no se convertirá al cabo de un tiempo en zona abonada?
¿La Palabra de Dios es un libro, una tradición o un conjunto de reglas morales? ¿Qué es entonces la Palabra de Dios?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

18 septiembre, 2026

18 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 1-3)

Lucas 8, 1-3 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.

QCD? Gracias Señor por tantas buenas mujeres que ayudan en la labor de Evangelización. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

18 de septiembre de 2026 (Lucas 8, 1-3)

Lucas 8, 1-3 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.

Doce apóstoles, María Magdalena, Susana, Juana y otras muchas. Jesús era acompañado por mucha gente, pero ¿cuantos de estos estaban bajo la cruz?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

17 septiembre, 2026

Ecuación revertible

Lucas 7, 36-50 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?” Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?” Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.

Que ligeros somos de lengua y pensamiento, pero que cortos nos quedamos en amar y perdonar. Mudemos una cosa por la otra y seguro nos sentiremos plenos.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

La Misericordia de Dios!!

Lucas 7, 36-50 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?” Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?” Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.

QCD? Señor, que podamos convertir cada instrumento de pecado en instrumento de penitencia, de amor. Señor que podamos reparar. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

17 de septiembre de 2026 (Lucas 7, 36-50)

Lucas 7, 36-50 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?” Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?” Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.

Si algo hacia Jesús que dejaba a todos perplejos era decir a la gente que sus pecados quedaban perdonados. Curar a un ciego o a un enfermo era un hecho verificable, porque podías ver el antes y el después. Pero decirle a alguien que sus pecados quedaban perdonados no es algo que se pueda verificar.
Perdonar los pecados es algo que está por encima de cualquier potestad humana y pertenece al ámbito divino.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

16 septiembre, 2026

En Él encuentro su paz, la mia.

Lucas 7, 31-35 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: 'Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado'. Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: 'Ese está endemoniado'. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen".

En medio de mi inmersión en este mundo que solo me ofrece delicias vanas y golosinas llanas que empanzan, pero no alimentan; solo inflan el cuerpo y enmudecen al alma, pido con gritado clamor que me sea otorgado el perdón divino para verme favorecido por su amor, ergo, llenado de su amor.

Solo allí me reconoceré y viviré.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

16 de septiembre de 2026 (Lucas 7, 31-35)

Lucas 7, 31-35 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: 'Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado'. Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: 'Ese está endemoniado'. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen".

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Para el que no quiere creer no hay argumentos suficientes. Jesús lo vivió, le tocó lidiar con la subjetividad humana, con las contradicciones y la desconfianza. Jesús se tuvo que haber sentido muy frustrado al lidiar con nosotros.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

La negación de Dios!!

Lucas 7, 31-35 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: 'Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado'. Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: 'Ese está endemoniado'. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen".

QCD? Creo que la sociedad de hoy en su Negación de Dios, dice: si pedimos penitencia exigen mucho; si decimos misericordia, son permisivos; si me corrigen, son muy exigentes; si me dan amor....

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

15 septiembre, 2026

Tienes a tu Madre

Juan 19, 25-27 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: ""Mujer, ahí está tu hijo"". Luego dijo al discípulo: ""Ahí está tu madre"". Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

QCD? Que El Señor me de la gracia de llevarme a la casa a La Santísima Virgen María. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

14 septiembre, 2026

14 de septiembre de 2026 (Juan 3, 13-17)

Juan 3, 13-17 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''.

¿Para qué vino Jesús? No vino solo a hacer el bien, ni a enseñar, ni a solo hacer milagros, entre otras acciones; vino para que el mundo se salve por Él.

Vino para salvarte y salvarme, necesitamos reconocer que requerimos la redención, la salvación y que no somos capaces solos, solo así podremos acoger su don, su regalo, que no se pierda ni una sola de tu Santísima Sangre derramada por nosotros. Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

Tanto nos amo.

Juan 3, 13-17 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''.

Hoy Exaltación de la Santa Cruz Tanto amo Dios al mundo que envió a su único hijo para que se entregara por la humanidad, con una muerte y "MUERTE DE CRUZ"

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

14 de septiembre de 2026 (Juan 3, 13-17)

Juan 3, 13-17 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''.

Juan declara la divinidad de Jesús como ningún otro. Nadie ha subido al cielo sino aquel que bajó del cielo y está en el cielo. El que crea en él tendrá vida eterna.
¿Quieres vivir eternamente? mira al que fue levantado sobre la cruz.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

13 septiembre, 2026

13 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 21-35)

Mateo 18, 21-35 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano’’.

Pedro pregunta por perdonar las ofensas y Jesús responde con una parábola sobre deudas y dinero. ¿Acaso son lo mismo? Claro que no, pero no hay mejor manera para explicar las ofensas: como una deuda.
Una ofensa es una deuda de verdad, de tiempo, de respeto.
Las deudas se cobran, como hizo el rey, pero también se perdonan como hizo el rey. Sin embargo, el rey solo perdonó la deuda 1 vez, no 70 veces 7. Entonces, ¿se debe perdonar una o muchas veces? ¿O será que este pasaje no habla de cuantas veces perdonar sino de perdonar porque somos perdonados?

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

12 septiembre, 2026

12 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 43-49)

Lucas 6, 43-49 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.

El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.

¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.

Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida’’.

El árbol se conoce por sus frutos. Las personas se conocen por sus intensiones y sus intensiones se conocen por las palabras y las palabras se ven reflejadas en las acciones. Pensar, decir y hacer son manifestaciones de lo mismo. El árbol bueno da frutos buenos.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

Los frutos buenos

Lucas 6, 43-49 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.

El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.

¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.

Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida’’.

QCD? Señor llena mi corazón de frutos buenos, para poder construir una casa con buenos cimientos; y así poder dar buenos frutos a las personas que me rodean. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

11 septiembre, 2026

11 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 39-42)

Lucas 6, 39-42 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Lucas sigue hablando a los discípulos y enseñando cómo ser verdaderos discípulos. ¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿Por qué vez la paja en el ojo ajeno? ¡Hipócritas!...
El auténtico discípulo es el que se cultiva y trabaja a sí mismo.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

Hay de mi si no Evangelizó.

Lucas 6, 39-42 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

QCD? Tomo de la primer lectura, lo Maravilloso de la Evangelización, Hay de mi si no predico el Evangelio!! Para ganar la corona que no se "MARCHITA" .
Del Evangelio, podría decir, cuidarnos cuando predicamos, tener presente la Viga antes que la moraben el ojo del próximo, del prójimo. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

10 septiembre, 2026

10 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 27-38)

Lucas 6, 27-38 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos’’.

“Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes… amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa”…. Pareciera desesperanzador e injusto hacer el bien porque no habría correspondencia humana. Sin embargo el Señor nos da esperanza para que no nos desanimemos: “Den y se les dará: recibirán una medida buena” pero no necesariamente se nos dará lo que queremos sino lo que Dios ve mejor para nosotros. Le pido a la Virgen María que nos ayude a ver las misericordias de Dios y la medida buena cuando hacemos el bien y que nos ayude a ser fieles a quien vale la pena servir, aún a través del rostro que no nos agrade. Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

¿Quid pro quo?

Lucas 6, 27-38 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos’’.

De esto texro se puede hacer apología al dicho de "hay más alegría en dar que en recibir", pero obvio con el matiz de no esperar nada a cambio, y eso sí que puede ser difícil, dar sin factura.

En la medida que debemos, recibiremos; en la medida que me abra, habrá bendición.

¿Quid pro quo?

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

10 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 27-38)

Lucas 6, 27-38 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos’’.

QCD? Gran reflexión, amar a nuestros enemigos, siempre hacer el bien. A veces difícil, Que El Señor y la Santísima Virgen María nos ayuden. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

10 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 27-38)

Lucas 6, 27-38 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos’’.

Todo un plan de vida no juzgar, no condenar y perdonar, dar. Lo último es más difícil porque a veces hay ingratitud, pero el Señor quiere vacunarnos para no desanimarnos para eso es fundamental no juzgar, no condenar y perdonar, porque perseverar intentando amar es necesario hacerlo de cara a Dios. Pensando en agradar al Señor,

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

09 septiembre, 2026

Manual para reconocer impostores

Lucas 6, 20-26 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo: "Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán. Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas. Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!"

DISCÍPULOS PROFETAS VERDADEROS:

1. No SON dichosos los pobres por ser pobres, sino dichosos USTEDES (discípulos) pobres, porque de ustedes ES el reino de los cielos.
2. Dichosos ustedes (discípulos) que AHORA tiene hambre, porque SERÁN saciados.
3. DICHOSOS los (discípulos) que AHORA lloran, porque LUEGO reiran.
4. Dichosos SERÁN (discípulos) cuando los insulten porque SERÁN recompenzados.

Y ahora continua describiendo a los DISCÍPULOS FALSOS PROFETAS:

1. Ay de los (discípulos) ricos
2. Hay de los (discípulos) que comen y se hartan porque tendrán hambre.
3. Ay de los (discípulos) que ahora ríen porque llorarán.
4. Ay de los (discípulos) que ahora alaban porque así trataron a los falsos profetas.

No es un tema de pobreza, hambre, y desprecio. Es un tema de comodidad y posición de privilegio. Quien usa el nombre de Cristo para comer, reír, ganar y ser reconocido es un falso profeta.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

08 septiembre, 2026

8 de septiembre de 2026 (Mateo 1, 18-23)

Mateo 1, 18-23 — lectura del día en Vatican News

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

“No dudes en recibir en tu casa a María”

No dudemos en recibirla porque no debemos dudar que le necesitamos.
No somos dignos, pero te necesitamos María para poder confiar, para poder amar.

Que con nuestro sí podamos recibirte para siempre y diariamente. Totus tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

A María por José

Mateo 1, 18-23 — lectura del día en Vatican News

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

¡Si el mejor camino para llegar a Yisus es María!, es menester cavilar que el mejor camino para llegar a María no es otro que el de la mano de San José. Amor perfcto entre esta Sagrada Familia es la que espero alcanzar sin dilación, así lo quiere mi alma, pero el absurdo comportamiento tosco y reetrechero del cuerpo tienden en la direccción que más le conviene pero menos favorece al alma.
Solo le pido a José se apiade de este infeliz que clama por alcanzar felicidad a su cobijo paternal, para que con él logro ser más agradable a la Madonna, mi Señora y Reina.

Que las Sagrada Familia nos tenga en su favor.

Escrito por Esteban Sanchez — enviado desde lecturadivina.com

8 de septiembre de 2026 (Mateo 1, 18-23)

Mateo 1, 18-23 — lectura del día en Vatican News

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

QCD? Hoy simplemente le decimos a María Feliz cumpleaños!! Y gracias por su "SI" Y que a través de él nos enseñas el valor y la vocación del servicio. Totus tuus Mamá!!

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

8 de septiembre de 2026 (Mateo 1, 18-23)

Mateo 1, 18-23 — lectura del día en Vatican News

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

No temas recibir a María en tu casa porque su hijo te salvará de tus pecados.

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

07 septiembre, 2026

7 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 6-11)

Lucas 6, 6-11 — lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Jesús, conociendo sus intenciones… las revela ante los demás al hacer la curación, por eso se pusieron furiosos. Porque les mostró que no les interesaba el enfermo, sino la ley por la ley. Ayúdame Señor a poner en primer lugar el amor.
Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

7 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 6-11)

Lucas 6, 6-11 — lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

QCD? El Amor por encima de la ley. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

7 de septiembre de 2026 (Lucas 6, 6-11)

Lucas 6, 6-11 — lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Solo le pido a Dios que me alcance la gracia de parecerme menos al fariseo, en tanto estoy presto a murmurar, criticar o andar por ahí diciendo estupideces; y, en cambio, parecerme más a aquel hombre que está presto a extender su mano al mismo Dios, no por necesidad de curación, sino por pura obediencia.

Escrito por 2 caras: pero una siempre es la que prima — enviado desde lecturadivina.com

Hoy Jesús me dice: "Extiende la mano"

Lucas 6, 6-11 — lectura del día en Vatican News

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?" Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado. Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Lucas 6, 6-11

La ley judía decía que el sábado no se podía trabajar. Jesús peguntó a los escribas y fariseos: ¿qué está permitido hacer el sábado, el bien o el mal?
La pregunta no tira por el piso la ley, sino que le da el lugar que le corresponde. La ley no está ahí para cumplirla como un manual de instrucciones, porque si así fuera, los fariseos y escribas serían modelos a seguir. La ley no es para seguirla ciegamente, sino que está ahí para marcar un camino. La ley por sí sola es letra muerta.
Jesús lo sabía muy bien y al respecto dijo: "No vayan a creer que vine a anular la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas. Al contrario, vine a darles su verdadero significado" (Mt 5, 17).

Escrito por Gabriel López — enviado desde lecturadivina.com

06 septiembre, 2026

6 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 15-20)

Mateo 18, 15-20 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

¿No se puede no decir nada al hermano? No es suficiente con intentar tratar con amor y ser testimonio. ¡No! Hoy nos invitas a corregir y das el método para ser asertivo, pero también para respetar la libertad de la otra persona. Señor, dame la gracia de hacerlo sin juzgar a mi prójimo, solo por buscar el bien. Totus Tuus

Escrito por Jessica Restrepo — enviado desde lecturadivina.com

6 de septiembre de 2026 (Mateo 18, 15-20)

Mateo 18, 15-20 — lectura del día en Vatican News

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.

QCD? El "AMOR Y LA CARIDAD" Por encima de las prescripciónes religiosas. QLGDDECUS

Escrito por César Zuluaga — enviado desde lecturadivina.com

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