30 abril, 2010

Viernes, 30 de abril de 2010. Juan 14,1-6. JR

“Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo”

¿Como será el cielo? Cualquier palabra que digamos será imprecisa, pero sí podemos vislumbrar y soñar, pues, aunque no debemos seguir a Cristo por ganar el cielo ni por temer ir al infierno, sino amarlo por lo que Él es, por que es el sentido de nuestra existencia, por que es el fin para el que fuimos creados; sin embargo, existe el cielo, Dios lo dispuso así, lo habita el Señor con todos los santos ángeles y los bienaventurados (santos), está allí la Virgen María, san José, san Juan Bosco, mi santo y tu santo de devoción, todos están allí!

Si Dios gastó muchos días en crear la tierra y es hermosa, si cuando conocimos por primera vez el mar quedamos conmovidos, si cuando vemos un hermoso paisaje quedamos deslumbrados, si hay lugares hermosísimos en la tierra que demuestran la capacidad del creador y nos conmueve, nos fascinamos de tanta belleza, y sin embargo, la misma naturaleza ha sido dañada por los humanos, hoy la capa de ozono está dañándose por nuestra culpa, entonces ¿Como será de hermoso el cielo? pues el Señor se fue a prepararlo, allí no hay corrupción alguna, no hay mancha, no hay fealdad, no ha sido dañado por los humanos, y además está Dios mismo ¡impresionante!… por tanto, cada uno deje al Espíritu Santo y a la virgen María dirigir la meditación y que sean ellos los que fecunden en nosotros a Cristo, para que desde ya vivmaso el mismo cielo aquí en la tierra. Amén.

Dios los bendiga.

Jessica Restrepo

Viernes 30 de abril de 2010. Jn 14, 1-6 (GJ)


 

Jesús es el camino, la verdad y la vida. También es la puerta, el Pastor y la fuente de agua viva. En definitiva, Jesús es todo. ¡Mi Dios y mi todo!

Pero María, nuestra Madre también es nuestro todo, no porque compita con el Señor, sino porque somos de ella. Así lo prometimos aquel día en que nos consagramos a su amor para ser llevados a Jesús. ¿Y por qué nos consagramos a Ella y nos hacemos sus esclavos? Porque:

María le enseño a caminar al camino.

María le enseño a Jesús, la verdad, a decir la verdad.

María dio a luz a la vida.

María calmó la sed del agua viva.

María cuidó del Buen Pastor.

María es la puerta por la que Jesús, la puerta, vino al mundo.

María es el camino más fácil, corto, seguro y perfecto para ir a Jesús.

Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.

Gabriel López.

29 abril 2010 Jn 13, 16-20 GJ

Estas palabras de Jesús a sus apóstoles fueron dichas luego de que éste les lavara los pies.

El texto que estamos leyendo es de una profundidad asombrosa y en sólo unos cuatro versículos se abarca una gran teología.

"En verdad les digo: EL servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía". ¿A qué se refiere o qué quiere dar a entender Jesús con estas palabras? El servidor es sólo eso: servidor. Por lo tanto no tiene en sí mayor mérito que la obediencia y todas sus obras son las obras del patrón. Si el patrón le dice: "toma este dinero y haz una obra de caridad" el servidor participa de esta obra en la medida que sea obediente, mas el dinero y la intención son del patrón.

Lo mismo sucede con el enviado. Su mérito está en obedecer el envío, mas todo el valor de lo que se hace está en el que envía, puesto que si éste no enviara entonces no habría obra.

Luego Jesús habla de las cosas que deben poner en práctica (lavarle los pies a los demás; seguir el ejemplo de Jesús).

¿Entonces, en qué se basa el mérito de las acciones? En realidad el mérito está en obedecer al Señor, ya que todo el trabajo lo hace Él. Si miramos la vida de la gracia, las obras de virtud que podemos realizar, nos damos cuenta de que sin la gracia habitual no podemos hacer ninguna obra de carácter sobrenatural (para esto se requiere la gracia santificante que se nos da al estar en gracia de Dios). Entonces, si las obras sobrenaturales actúan en nosotros y nos mueven a practicar las virtudes sobrenaturales, ¿qué mérito tenemos si todo viene de Dios y es prácticamente Él quien actúa en nosotros? El mérito está en obedecer.

Podemos ver cómo el Señor nos invita a obedecer: "felices si las ponen en práctica", mas no nos obliga a hacerlas.

Todo esto concuerda perfectamente con el versículo 20: "Amen, amen dico vobis: Qui accipit, si quem misero, me accipit; qui autem me accipit, accipit eum, qui me misit". Por lo tanto, recibir al enviado es recibir al que envía, porque éste es quien, en primera instancia, ejecuta la acción. Por lo tanto, recibir a los apóstoles es recibir a quien los envió: Jesús, y a su vez, recibir a Jesús es recibir a quien lo envió: El Padre.

Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.

Gabriel López

29 abril, 2010

¿POKER?

Jueves 29 de Abril, San Juan 14,1-6

Nuevamente Cristo hace un juego de palabras en donde quien lee se queda fuera o dentro de ellas. No hay ambigüedad o cosa alguna que no se entienda, todas las cartas las ha dado a conocer y sobre la mesa están, y casi podría decirse que quien no gane el juego es un tonto de primera, pues las cartas las conoció, tuvo ayuda extra sin hacer trampa y más de un haz tuvo bajo su manga quien jugo y perdió. Así pues no hagamos el papel del tonto incauto que necio y obstinado es, creyendo que juego de niños a lo mejor es y la partida del mazo de cartas ni propicia fue y quizá el turno nuestro a este juego aún no fue.
La vida un juego no es, pero menester sí ha de ser el conocer las reglas del que un juego parece ser, luego, Dios propone y tu dispones. Y a modo de aclaración el juego Dios no es, pero tu vida sí que lo es.

Esteban Sánchez.

Bendiciones.

Jueves, 29 de abril de 2010. Juan 13,16-20 (JR)

Somos motivados en este evangelio a la humildad, pues Jesús es quien nos envía, Él que es perfecto, que es Dios, se atreve a lavarnos los pies, el lugar nuestro cuerpo que menos cuidamos y que es en ocasiones desagradable, pues seguramente el Señor los pies de los apóstoles no estaban recién bañaditos, sino que ya estaban oliendo bien maluquito, además que en esa época no había pedicure, entonces ¿que hemos de hacer nosotros?, si somos muchisísimo menos que Dios, si somos muchisísimo menos que la Virgen María y ellos han vivido en humildad, en consecuencia, sería casi inconcebible pensar en un cristiano que se queje ante las incomodidades, que niegue algún acto de servicio, que quiera ser servido; con razón hoy el Señor nos dice que no sólo debemos saberlo sino que hay que ponerlo en práctica, pues el que no sigue el ejemplo de la humildad, tarde o temprano será como Judas, enceguecido vende al Señor y no es capaz de pedir perdón.

Oh María, madre de la humildad, te imploro la gracia de poner en práctica esta virtud preciosa, base de las demás virtudes, pues a veces ni siquiera identifico mis actos de soberbia, o lo peor, a veces me acostumbro a saber que soy soberbia, ayúdame mamá, pues no quiero fallar mas a tu hijo, no quiero robarle más lo que le pertenece. Amén.

¡Tu eres, oh Cristo, mi humilde simplicidad! ¡Te amo!

Jessica Restrepo

28 abril, 2010

Miércoles, 28 de abril de 2010. Juan 12,44-50 (JR)

Dice el evangelio que Jesús habló fuertemente, ¡gritando! y retomando que en estos días nos ha dicho –con insistencia– que las ovejas escuchan su voz, entonces podemos reconocer que aún no hemos comprendido, ni vivido, ni nos hemos apropiado de sus palabras ¡no lo hemos escuchado!, entonces llega hasta el punto nuestra indiferencia, que lo forzamos a levantar su voz, porque su amor es tan grande que quiere que nos centremos en Él, en el que nos da la verdadera felicidad, todo un Dios buscando nuestra atención, hasta levantó sus brazos en la cruz para que lo miráramos y que al verlo traspasado, creyéramos en Él.

Aceptar el don de la fe es el primer paso, pero para conservarla hay que seguir el consejo: “el que me ve a mí ve al que me ha enviado”; para verlo, hay que recurrir a la bienaventuranza: “ser puros y limpios de corazón”, y según lo que veamos y escuchemos, se transforma nuestro ser, de tal modo que nos asemejaremos a Él, pues hablaremos de lo que hemos escuchado y seremos testimonio, con nuestra vida, de acuerdo a quien hemos visto actuar.

Santísima Virgen María, gracias a ti podemos ver actuante el Evangelio, porque tu eres el consuelo de Dios, porque cumples el plan que ha tenido para el hombre, ayúdanos mamá a ser orantes, a desarrollar la escucha, a ser castos, a contemplar a Jesús Sacramentado y así nuestra vida será consecuencia de su acción salvífica en nosotros. Amén.

Jessica Restrepo S.

Miércoles 28 de abril de 2010. Jn 12, 44-50 (GL)

La verdad nos juzgará a nosotros mismos. La verdad será nuestro mayor verdugo en el día del juicio porque allá sólo la verdad saldrá a flote. Es por esta razón que el Demonio trata de confundir a las almas con doctrinas erradas que plantean que la verdad no existe. Si la verdad no existe, entonces el relativismo es el fundamento de todo y cada quien puede hacer lo que "le parezca".

Si caemos en el relativismo caemos en la trampa del Demonio. Si escuchamos la verdad escuchamos a Jesús. Jesús es como la luz que todo lo ilumina y lo muestra tal cual es; el Demonio, por el contrario, es como la oscuridad que trata de ocultad la verdad de las cosas. Es por esto que dice el Señor: «yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no permanezca en tinieblas».

María es como la luz ultravioleta que descubre la falsedad de los billetes falsos, solo que no descubre los billetes sino las almas. ¿y por qué? Porque María es reflejo perfectísimo de la luz de Cristo.

Dice Agustín: «Si, pues, vida eterna es el Hijo y vida eterna es el mandato del Padre, ¿qué otra cosa se ha dicho sino yo soy el mandato del Padre? A esto obedece lo que añade: "Así, lo que yo hablo, lo hablo tal como dijo mi Padre". Y las palabras me dijo no deben entenderse en el sentido de que hubiese hablado a su Hijo único por medio de palabras. Habló el Padre al Hijo de la misma manera que le dio vida, no porque ignoraba o no tenía, sino porque era el Hijo mismo. ¿Qué otra cosa significa "según me dijo, así hablo", sino yo que soy el Verbo hablo? El me habló de esta manera porque es veraz, y yo así hablo porque soy la verdad. El Veraz engendró a la Verdad. ¿Qué podría entonces haber dicho a la verdad? Pues la Verdad no es imperfecta, como para que se le pueda añadir algo.».

Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.

Gabriel López

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27 abril, 2010

¡La transmutación del yo en...!

Martes 27 de Abril, San Juan 12,44-50

Todo lo que nos ha mostrado Cristo a sido por mandato de su Padre, todo lo que nos ha dicho ha sido por que así lo ha obedecido a su Padre, en todo nos mostró al Padre Celestial y en nada a Él mismo, es decir, solo reflejo en todo a su Padre y en nada a Él mismo, aunque vienen siendo el mismo Dios, fue obediente en todo, hasta en la muerte.
Que esta misma obediencia heroica y temeraria nos motive e impulse a ser cada día más obedientes no solo con nuestros superiores o amigos, sino también con nosotros mismos, pues que si hemos programado un proyecto o un propósito alguno, que seamos obedientes hasta en eso. Pues en lo poco se verá lo mucho, así que empecemos por nosotros mismos. Y así siguiendo estos parametros lograremos reflejar en todo a Cristo, ¿en qué?, en nuestros movimientos, nuestra mirada, nuestro caminar, nuestro sentir, nuestro consentir, nuestro..., ¿NUESTRO?, cómo que nuestro, si lo hacemos todo como reflejo suyo dejara de ser nuestro para pasar a ser eso mismo: SUYO, pues ya nada nos pertenece, todo le pertenece a Él y ahora si podemos decir: sus movimientos, su mirada, su caminar, su sentir, su consentir, SU Amar y no el nuestro.

Esteban Sánchez

Bendiciones.

Martes, 27 de abril de 2010. Juan 10,22-30 (JR)

“las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí”

En invierno, Jesús se encuentra en el templo, es uno con el Padre, están en constante comunicación, que hermoso ejemplo nos ha dado el Señor, con razón sus obras expresan quien es, ¡cómo no manifestar con obras nuestra fe!, definitivamente debemos permanecer con profunda vida interior, incluso en el invierno, en el verano, en todo momento, para poder manifestar la coherencia de vida cristiana, para poder amar; las obras de Jesús son consecuencia de su relación con el Padre, de la misión que vino a cumplir.

Amado Jesús queremos te fieles, te rogamos, por intercesión de San José, la gracia de tener tu vida en nuestra vida, para que seas tu quien nos mueva, que lo bueno que hagamos no se pierda por saciar nuestro ego, sino que reconozcamos que todo proviene de Ti, que nunca estemos cansados para amar, que no busquemos pretextos, sino que en todo tiempo vivamos en la caridad.

Gracias Virgencita por todo lo que has hecho en mi alma, por escogerme, por acercarme cada día a conocer a Jesús, por permitirme pertenecer a tu escuela, gracias por lo que has hecho en Lazos, definitivamente manifiestas tu amor de Madre, te suplico la gracia de vivir verdaderamente mi consagración a Ti, de pasar cada segundo, minuto, días y años de mi vida bajo tu amparo. Amén

Jessica Restrepo S.

juan 10, 22-30

Martes 27 de abril de 2010. Jn 10, 22-30 (GL)

«¿Hasta cuándo nos vas a mantener en suspenso?» le preguntaron los judíos; «si eres el Mesías dínoslo claramente». Nosotros somos iguales a ellos. Tenemos necesidad de ver para creer, pero aun así no creemos. Y ¿por qué no creemos? Porque no somos sus ovejas. ¿Por qué no somos sus ovejas? Porque no escuchamos su voz, y ¿por qué no escuchamos su voz? Porque… ehmmm… no sé…

Algunos no escuchan la voz de Jesús porque están sordos. Otros están ocupados en otras cosas; otros tantos ni siquiera saben que son ovejas y algunos más no quieren escuchar.

Dichosa el alma que escucha atentamente los llamados del Señor. Dichosa María que fue perfectamente fiel al Buen Pastor.

¿Pero qué más puedo decir de este evangelio si llevamos tres o cuatro días hablando del pastor y las ovejas? Pues, si Jesús no se cansa de repetirnos que él es el Buen Pastor nosotros no nos podemos cansar de recordar que nosotros somos las ovejas. Ovejas indefensas y necesitadas; ovejas desprotegidas y frágiles. Ovejas que necesitamos un pastor.

No te canses, Señor, de recordarnos que eres nuestro pastor.

Sobre los defectos de Jesús

No había caído en cuenta de que Jesús tiene otro defecto: es el Buen Pastor pero no es un auténtico Pastor (calma, calma, lea hasta el final). No es auténtico pastor porque los pastores pastorean ovejas, las cuidan y las protegen. En cambio Jesús no pastorea sólo ovejas sino también cabras y lobos. Lo más impresionante de todo es que ama tanto que al final esas cabras y lobos terminan por sucumbir a su amor y se transforman en ovejas.

De lobos a ovejas… ¡qué impresionante! Es tan grande su amor que nadie se puede resistir. ¿Qué tal que no fuera así? Si lo que digo no fuera cierto, entonces los lobos estarían condenados a ser lobos y las cabras serían siempre cabras, pero sabemos que no es así. Cualquier lobo puede ser oveja, porque en el fondo Dios lo creó bueno (el hombre es creado a imagen y semejanza y por más que se disfrace de lobo siempre será oveja en su interior).

Gracias Señor porque por medio de tu amor pasamos de perseguidores a perseguidos. Gracias porque con la Santísima Eucaristía nos transformas. Gracias porque con las caricias de nuestra Madre María nos hacemos cada vez más hijos tuyos.

Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.

Gabriel López


 


 


 

juan 10,1-10

“Eres la puerta de la salvación”
El es nuestra única salvación, no hay otro camino, El mismo nos introduce… pero debemos estar atentos en reconocer la dulzura de su voz, porque el mundo quiere distraernos y taponarnos con su ruido para no dejarnos escuchar sus melodías de amor.
Si tenemos intimidad, si practicamos la fidelidad en las pequeñas cosas y si tratamos de negarnos a nosotros mismos haciendo silencio podemos reconocer al Pastor y no dejarnos distraer por otras voces que no me elevan al cielo.
Es necesario pues renovar la presencia de nuestra Señora en nosotros para que Ella susurre a nuestros oídos diciéndonos cuál es la Voz verdadera y así nuestra lama nunca se alejara del fin al que quiere llegar… LA SANTIDAD.
¡Procura que lo que vas a decir sea mejor que tu silencio!
“El silencio es la puerta de una verdadera vida interior”
PAZ Y BIEN
Maria Yolima Aristizabal.

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