14 junio, 2010
Lunes, 14 de junio de 2010. Mateo 5, 38-42 JR
Parece suficiente, pero la meta es aún más alta y con la gracia lo podremos cumplir, porque con el Amor podemos amar; se nos pide dar de lo que tenemos, dar más, dar nuestros bienes pero también nuestro sacrificio, nuestra compañía, que en el fondo, si tenemos a Dios, lo que las otras personas buscan en nosotros es la compañía y el Amor de Dios.
María, madre santa e inmaculada, templo augusto de la Santísima Trinidad, así como nuestro Señor es un eterno generoso, que nos da más de lo que le pedimos y merecemos, llénanos de la gracia de la llama de amor de tu corazón, para que amemos, lo imitemos y podamos decir algún día como san Pablo: “Ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mi” Amén.
Jessica Restrepo S.
Lunes 14 de junio de 2010. Mt 5, 38 GL
Tremenda comparación. Jesús compara nuestras actuaciones con las del Padre que hace brillar el sol sobre buenos y malos. Dios es bueno, pero no según nuestros parámetros de bondad, sino verdaderamente bueno. La bondad de Dios no depende de su estado de ánimo ni de su subjetividad.
Esto es a lo que nos invita el evangelio de hoy, a ser verdaderamente bueno. Poner la otra mejilla, llevar la carga el doble, entregar también el manto… esto es fácil cuando aquella otra persona es amada por nosotros, pero cuando es un desconocido que está abusando de ti no es nada fácil.
Sin embargo Jesús lo hizo, y su amor no menguó por los golpes y los insultos.
Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.
Gabriel López
13 junio, 2010
Domingo 13 de junio de 2010. Lc 7, 36-50 GJ
Este precioso evangelio no deja de ser uno de mis favoritos… mucho se le perdona al que mucho ama. Mucho ama el que mucho se le perdona. Pero este texto tiene algo que no entiendo muy bien.
Jesús en la parábola habla de que al que mucho se le perdona demostrará más agradecimiento que aquel que se le perdona menos. Sin embargo, con la mujer pecadora sucede todo lo contrario; ella demuestra mucho amor y no se le había perdonado nada.
Es como si la parábola no reflejara completamente lo que estaba sucediendo con la mujer. ¿Qué nos querrá decir el Señor? Claro está que a quien mucho ama mucho se le perdona, pero ¿por qué el Señor relata una parábola que en realidad no explica lo que estaba pasando?
La verdad es que la parábola sí es para el Fariseo y para la mujer, por lo siguiente:
Aquella mujer amaba mucho a Jesús, y el Señor le perdonó los pecados. Pero en realidad el amor que demostraba tener era solo una mínima parte de lo que Dios sabía que esta mujer podía tener, por esta razón, al perdonarle los pecados su amor sería muchísimo más grande. Jesús la quería toda, Jesús sabía que su amor podría ser mucho más grande, Jesús no se conformó con esa muestra de amor, deseaba todo su amor. Entonces, por su amor inicial y por todo el amor que luego iba a tener hacia él, Jesús la perdonó.
Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.
Gabriel López
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Es el pasaje de la perdida y hallazgo de Jesús en el templo, en medio de los doctores de la ley, y en este meditaremos la alegría del corazón inmaculado de María, la madre santa, la "llena de gracia" que le dio el sí a Dios para que Él hiciera cosas grandes en ella. Es nuestra madre santa la que nos ayuda a meditar en Cristo, la que nos ayuda a hondar en la presencia de Jesús Eucaristía, es su corazón inmaculado, libre de mancha el que nos guarda para presentarnos a Cristo, para llevarnos a su presencia y permitirnos contemplarlo hasta la locura, hasta una locura de amor.
Corazón inmaculado de María en el cual se encuentran los más grandes misterios, se encuentra el mismo amor de Dios enviado en su hijo muy amado Jesús, se encuentra la acción del Espíritu Santo que obra maravillas y se encuentra la obra del Padre al crearlo.
Oh dulcísimo corazón de maría muy hermoso es tu inmaculado corazón en el cual no hay mancha alguna, pues llevaste en tu seno al que no pueden contener los cielos, guárdame en este inmaculado corazón para poder hondar en el amor de Cristo en tu corazón .
12 junio, 2010
El Corazón de Madre
El Corazón de María es el mísmo Corazón de Cristo, amar a María es amar a Cristo, por eso amemos y veneremos este inmaculado Corazón que en el se concentra todo el amor de Dios y en el podemos encontrar la forma perfecta de amar a nuestro Señor Jesucristo, dice el evangelio " Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón" dice todas las cosas, o sea que María guardaba alli la plenitud de Dios, no lo podía comprender pero guardaba allí el misterio de Dios que se sometio completamente en su corazón.
Madre Santísima guardame en tu Sagrado Corazón para que en tí pueda encontrar el misterio de Dios y poderlo amar como tú lo amaste, prestame tú Corazón para amar a la Santisima Trinidad y que esta sea mi alegría.
Inmaculado Corazón de María sé la salvación del alma mía.
San Antonio prega per me.
11 junio, 2010
JESUS EL BUEN PASTOR Lc 15, 3-7 AA
El Señor es el buen pastor, el buen pastor que conoce sus ovejas y da su vida por ellas, el las conoce y ellas lo conocen, ellas escuchan su voz y obedecen. Es Jesús el buen pastor que está presto a cuidar sus ovejas y salvarlas de las garras del enemigo.
Algo impresionante, es que Jesús conoce sus ovejas hasta tal punto que es capaz de reconocer en 100 cuando se le pierde una ovejita, es decir es tan cercano a sus ovejas que conoce y reconoce que le hace falta una, incluso en una cantidad que no sería fácil. Pensemos de algún modo en una panorámica de por ejemplo 100 ovejas sería difícil identificar la perdida de una, tendría que contar a menos que las conozca tanto que se dé cuenta de que falta una. Se parece al Padre que reconoce a sus hijos y aunque tenga muchos sabe diferenciarlos unos de otros.
¡Oh Jesús! Permítenos escuchar tu voz, y en los momentos que nos perdamos que tu misericordia reconozca e identifique que no estamos allí para que vayas a nuestro encuentro y nos rescates.
¡A ti madre querida, enséñanos a amar!
"Ad maiorem Dei gloriam per Mariam"
Viernes, 11 de junio de 2010. Lucas 15, 3-7 JR
El esfuerzo del pastor se ve recompensado, carga en sus hombros la oveja encontrada y está alegre… y nosotros ¿Qué cargamos en nuestros hombros? ¿En qué o en quien fundamentamos nuestra alegría? ¿En qué desgastamos nuestra vida?
Es cierto que la conversión es obra de Dios y de su divina gracia, pero el Señor ha querido participarnos de su amor para que nosotros amemos, para que nos desgastemos, con el fin de que muchos sean ocasión de alegría en el cielo, con el fin de reparar el corazón de Jesús, buscando nuestra propia salvación y la de los pecadores del mundo entero.
Santa María, consuelo de Dios, acoge mis pequeñas obras buenas y repara con tu bálsamo de amor el corazón de tu divino Hijo, alcánzanos la gracia de la salvación, del amor por las almas, la eficacia en la palabra, la humildad y el deseo de permanecer unidos al corazón de Jesús.
Sagrado corazón de Jesús, en vos confío.
Jessica Restrepo S.
El Corazón amoroso de Cristo
Jesús esta en busca de su oveja perdida, hay que recordar en el momento que Cristo nos encontro y no solo nos llevo en sus hombros, como lo dice el evangelio, sino que nos lleva a su corazón para enamorarnos y mostrarnos lo grande que es su amor. Me encontro en e retiro espiritual, y todad las veces que e caido pero el siempre esta ahi para levantarme en sus hombros y vover a su regaso, a su corazón; he de convencerme que Dios siempre esta ahi acompañandome, cuidandome, animandome para que yo no me aleje de su lado, pues Dios sabe que lo unico que me hace feliz es esar con Él y dejarme amar por Él.
Madre santa dame tu corazón, para contemplar el corazón abierto de Jesús y encontrar en Él todo lo que hizo por mí, ese corazón traspasado por amor a este pobre pecador.
San Antonio prega per me.
10 junio, 2010
Jueves, 10 de junio de 2010. Mateo 5, 20-26 JR
El evangelio de hoy no dice si tu hermano te ofende, te insulta, te calumnia, o si tu hermano te trata mal, ¡No! Hoy el Señor quiere enseñarnos un mensaje directo, el cómo debe ser nuestra respuesta frete a cualquier momento, sea el que sea, independiente de la ofensa recibida, pues para unos es una cosa y para los otros otra, la diferencia radica en la actitud que asumamos, la cual puede ser llena de misericordia o puede ser con ira, con insultos, con maldiciones o con asesinatos.
¿Por qué merecer el ser procesado, juzgado o condenado al responder a una ofensa? Porque a la hora de dar nuestras ofrendas al que se ofreció por amor a nosotros, al Padre que entregó su Hijo, a Quien no se reservó nada para sí, sino que se dio a todos nosotros, a Quien se hizo Eucaristía y dio a su Madre; no tendríamos nada para ofrecer, no valdría ninguna obra, porque no nos hicimos sacrificio, no nos negamos, no lo imitamos, no tratamos de arreglar la situación. Dios no nos pide que todo salga perfecto, simplemente que nos esforcemos, pongamos nuestra voluntad y nuestras acciones en pro de la paz y la reconciliación.
María, Madre del Amor, Madre de misericordia, Virgen dulce, enséñame a ser holocausto de Amor y podré comprender, amar y vivir este evangelio a la luz de la contemplación de la pasión de tu adorado Hijo. Amén.
Jessica Restrepo S.
El que es misericordioso perdona, justifica, sirve sin interes, ama asi no lo amen, da sin esperar nada etc.
Pidamos el corazón de nuestra Madre para poder ser misericordiosos como Ella, y empezar a ver el rostro de Jesús en la personas y tratarlas como tratariamos a nuestro Maestro.
San Antonio prega per me.
JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE Lc 22, 14-20 AA
Es la cena del Señor, es la fiesta de Jesús sumo y eterno sacerdote, es el momento en que Jesús entrega conmemora la cena, instituye la sagrada eucaristía, es el momento en que da a sus apóstoles la gracia de ver y recibir su cuerpo, de alimentarse de su carne y beber su sangre para salvación y redención, por algo les dijo "El que come mi cuerpo y bebe mi sangre tendrá vida eterna" (Cf Jn 6,51-59).
El Señor da el alimento a sus discípulos, pues el sabe de la necesidad de fuerza espiritual de cada uno de nosotros, por esto nos llama y nos da de su cuerpo como símbolo vivo de la comunión con Él, este es verdadero alimento espiritual, es su cuerpo y su sangre.
Este alimento nutre nuestro espíritu, por esta razón difícilmente una persona fervorosa de la Sagrada eucaristía, fervorosa de recibirlo con la mayor dignidad y gracia posible, caerá en alejarse de Dios, pues es a él mismo el que está recibiendo, es su cuerpo el que está nutriendo su espíritu, es el mismo Omnipotente el que está llenando el corazón necesitado, por esto la Sagrada Eucaristía es sanadora, liberadora, transformadora, y santificadora.
¡A ti madre querida, enséñanos a amar!
"Ad maiorem Dei gloriam per Mariam"
09 junio, 2010
Miércoles 9 de mayo de 2010. Mt 5, 17 GL
Dios no se equivoca. Dios no es como nosotros que tendemos a improvisar en nuestras decisiones y dejamos al tiempo que haga lo demás. Dios es perfecto y todo lo que él hace también lo es. Es por esta razón que la Ley revelada por Dios a los hombres también es perfecta.
El problema es que los hombres interpretamos lo que Dios nos ha revelado de una manera imperfecta; por lo cual, es necesario que el mismo Dios nos dé la plenitud de la Ley. Jesucristo vino al mundo a perfeccionar la Ley, no a abolirla o suprimirla, porque es perfecta. Si Jesús hubiese venido a suprimir la Ley, sería porque ella estaba imperfecta y eso no puede suceder.
Por lo tanto, es necesario recurrir siempre a Cristo para que nos perfeccione. La perfección es una de las vías de Santo Tomás de Aquino para demostrar la existencia de Dios. Nada puede ser perfecto si no se acerca a una fuente de perfección, es decir, nada puede ser bueno si no se acerca a la bondad; nada puede ser bello sino se acerca a la belleza. Nada puede ser perfecto si no se acerca a Dios: la perfección. Entonces, si hay algo bello es porque hay belleza, y si hay algo perfecto es porque existe un ser perfecto-absoluto: Dios.
Ahora, si nosotros queremos ser Santos, si queremos ser buenos, si queremos ser perfectos, debemos acercarnos a la fuente de todas estas cosas, es decir: a Dios. En la medida que nos acercamos a la fuente podremos beber más copiosamente y alcanzar la meta planteada.
¿Cómo nos acercamos a Dios? Por medio de la oración. Sin oración no hay acercamiento. Pero la oración no es solo rezar o ir a una capilla; la oración también es trabajar (cuando se hace oración). Decía Santa Teresa de Ávila: «trabaja con ahínco y lavando ollas encontrarás a Dios».
Jesús: enamóranos de tu presencia Eucarística, como María. Enamorados del Santísimo nuestra vida cambiará totalmente.
Todo por la Inmaculada, nada sin Ella.
Gabriel López