29 noviembre, 2011

oración confiada y humilde

Lunes, 28 de noviembre de 2011. Mt 8, 5-11

El centurión se acercó a Jesús y simplemente le contó que un criado suyo estaba enfermo, en ningún momento le dijo al Señor que fuera, solo le rogó que tuviera misericordia.

Muchas veces le contamos las cosas a nuestro Dios en oración, pero lo hacemos también diciéndole el modo de proceder, no tenemos una oración humilde ni lo suficientemente confiada.

Quiero mi Jesús, a ejemplo de mi Madre, someterme a tu voluntad, ser una esclava de amor,  obedecerte amorosamente, aceptar tus designios, tu Palabra, tu querer, reconocerte como mi Señor y Salvador, aun desde mi limitada condición. Amén

No hay comentarios:

Search