
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: "¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis."
Hay dos cosas que me impactan de este evangelio, la primera es que Pedro por obvias razones no quiere que Jesús le lavara lo pies pues se siente indigno, sin embargo cuando el Señor responde "no tienes nada que ver conmigo" me imagino que Pedro pensó en sus adentros "no, yo quiero tener todo que ver con Cristo desde la punta de cada cabello, hasta la punta de las uñas de los pies" y por eso creo le dijo "no solo los pies sino también las manos y la cabeza" porque quería involucrarse completamente con el Señor, y tanto lo hizo que murió pronto y de una manera muy similar, por eso supongo que dependiendo de cuanto nos involucremos con el Señor así mismo sera el momento de nuestra muerte muy similar. y la segunda cosa que me gusta mucho es "estáis limpios, aunque no todos" por mucho que queramos esconder nuestro rostro lleno de terror por el pecado no hay nada que quede oculto ante los ojos de nuestro Señor, y aunque conoce lo perverso que es nuestro corazón y las muchas malas intensiones que tiene o ha tenido, sigue en la búsqueda de nuestra salvación, y nos ama con un amor infinito, lleno de misericordia, porque aunque Judas no estaba limpio la misericordia de Jesús jamas fue menor por el que por los demás y así por todos y cada uno de nosotros.
Todo por la inmaculada, nada sin ella.
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