27 junio, 2010

Domingo Lc 9, 51-62 AA

El Señor emprende su camino hacia Jerusalén, el lugar donde iba a hacer entregado a la cruz por amor a sus hijos, algo importante es que Jesús en todo momento está llamando a que entren a su arado a trabajar, que inicien el camino de conversión y se entreguen a Él, sin embargo Él pide que decidamos por Él por encima de todo, ponerlo a Él en el verdadero primer lugar. Cuando llama siempre respondemos con excusas o peros, no nos damos cuenta que Él tiene la verdadera felicidad para entregarnos. Muchas veces en el camino del señor, miramos hacia atrás y esto es quedarnos en el pasado y no vamos libres de apegos que obstaculizan nuestra entrega total a Dios. El Señor llama a anunciar el reino de los cielos, y no es que el Señor no quiera que estemos compartiendo con nuestra familia se refiere el Señor ha nuestros apegos viciosos que no dejan nuestra entrega al Señor.

Señor Jesús danos la gracia de seguirte completamente sin "peros", oh madre santa regálame la gracia de darte mi corazón completamente sin apegos, ni "peros".

¡A ti madre querida, enséñanos a amar!

"Ad Maiorem Dei Gloriam per Mariam"

No hay comentarios:

Search